Menos mal que todavía queda gente con algo de sentido común en la carrera judicial. Un tribunal de San Francisco ha revocado una sentencia anterior que sostenía que el iPod podía causar pérdidas auditivas. Lo primero que tengo que decir al respecto es que no creo que haya que demandar a una sola compañía (si se cree que se tiene razón al respecto), ya que son cientos más las que fabrican reproductores de MP3 que podemos poner al volumen que queramos, hasta los perjudiciales para nuestra salud auditiva.
Y la segunda es que no me parece bien que los fabricantes de estos cacharros, que comenzaron con el Walkman, tengan que hacerse responsables de la gente que va con ellos a volumen estratosféricos. No hace falta ser Albert Einstein para saber que ponerlo a todo volumen puede destrozarnos los tímpanos. ¿Cuántas veces te ha dicho tu madre “baja eso, que te vas a quedar sordo”? Claro, si no hacemos caso a las madres, que son las que saben, no vengamos luego a echar la culpa a Apple.